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Presencia Scalabriniana en Vietnám

Imagen JSF
Santa Teresita del Niño Jesús, la monja del Carmelo de Lisieux, Patrona de las Misiones, tenía un gran deseo de ser una “monja misionera” y partir para el Carmelo de Saigon, el cual había sido fundado en 1861 por las monjas de Lisieux. Santa Teresita escribía a Suor Genoveffe: “Egli ti tenderà la mano, ti attacherà due alucce bianche, e tutte e due voleremo via, alto alto, lontano, lontano, e ci spingeremo, nel battere delle nostre aluccie d’argento fino a Saigon...”
También ha llegado el momento para los Scalabrinianos, misioneros para los migrantes, de llegar y “poner nuestra tienda” en Vietnam. Las puertas de Saigon han sido abiertas para nosotros. En marzo-abril del 2003 el primer scalabriniano fue a hacer un ‘viaje exploratorio’, visitando las diócesis de Xuan Loc y Saigon...Vietnam se presenta como una tierra fértil al carisma Scalabriniano, sea por el numero de migrantes que por la posibilidad de vocaciones vietnamitas al servicio de los migrantes.
La Iglesia del Vietnam, especialmente la del sur, no obstante los obstáculos que el gobierno le ha puesto, se presenta como una iglesia viva, llena de energía, con mucha fuerza. Al viajar por muchas partes de Saigon o salir hacia algunas provincias uno pierde la conciencia de estar en un país comunista, y pensaría uno estar en un país completemante católico: la presencia de la Iglesias se hace sentir a través de sus grande y bellas iglesia, de la fidelidad de los católicos para asistir a la misa dominical, y aun entre semana, por la gran devoción que tienen a la Madre de Dios en su advocación N. Señora de La Van
Saigon es una ciudad vibrante, como cualquier ciudad del mundo. Parece que la ciudad nunca duerme, siempre esté en una constante actividad. El caos vial causado por las motocicletas es proverbial. Saigon atrae muchos obreros, especialmente jóvenes –hombres y mujeres- a trabajar en las fábricas. Se dice que hay mas de un millón de migrantes internos del Norte y Centro del país. El salario promedio de estos trabajadores es alrededor de 40 dólares al mes por un trabajo de 12 horas al día y seis días a la semana. Con ese dinero tienen que pagar renta, comida, vestido y aun ahorrar para mandar a sus familiares. Los migrantes viven en pequeños cuartos, en grupos de 4-6 personas, sin servicios sanitarios. El único cuarto lo es todo: cocina, comedor, dormitorio,... El Cardenal de Saigon esta preocupado del a situación de los migrantes y ha empezado, junto con los sacerdotes diocesanos y religiosos, a promover una pastoral especifica para los migrantes internos.
El Vietnam ‘exportó’ como refugiados, después de la caída de Saigon en 1975, a más de millón y medio de personas. Hoy el país ha empezado a ‘exportar’ trabajadores a varios países de Asia. Son trabajadores que emigran temporalmente y normalmente son explotados y no tienen derecho alguno en el país que los recibe.
La Iglesia del Vietnam es rica en vocaciones religiosas y sacerdotales. Los seminarios y casas de formación fueron clausurados después de 1975. Fue hasta 1988 que el gobierno empezó a dar permiso a la Iglesia de abrir nuevamente seminarios y casas de formación. Gracias a esta nueva ‘primavera’ la Iglesia ha podido nuevamente reiniciar la formación de los futuros religiosos y sacerdotes. Ciertamente que aún existe un control sobre el numero de seminaristas que las diócesis y congregaciones religiosas puedan recibir cada ano. Los seminarios están llenos, y cuentan con largas listas de espera.
En septiembre del 2005 se dio inicio a una ‘presencia nueva’ en Saigon. Scalabrini ha puesto su ‘tienda’ en Saigón. Se ha iniciado con un grupo de jóvenes candidatos interesados en la vida Scalabriniana. Siguiendo el modelo de otras congregaciones religiosas, se ha reunido a un grupo de unos 10 estudiantes que viven en comunidad, y mientras estudian disciernen su vocación. Esperemos que esta nueva semilla, como el pequeño grano de mostaza, de frutos en esta tierra bendita de Dios que tantos mártires ha dado a la Iglesia, Quiera Dios que ésta sea una ‘primavera vocacional’ para los Scalabrinianos.
La Iglesia en Vietnam tiene derecho de recibir nuestro Carisma Scalabriniano al servicio del los migrantes. Y nosotros como Scalabrinianos tenemos la obligación de promover las vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal al servicio de los migrantes.

En la foto - El primer Grupo de Seminaristas Scalabrinianos en Vietnám.

Por  Padre Carmelo Hernández

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