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De Emigrante a Seminarista

Imagen JSF
¡Hola jóvenes sin frontera! Mi nombre es Juan Carlos Loa Mendoza, soy originario de la comunidad de Piedras de lumbre, municipio de Jerécuaro, Gto. México. Se preguntaran por qué puso toda esta información. Tengo que empezar desde el lugar de origen para compartir mi experiencia de proceso vocacional que abarca familia, amigos, lugar, pero sobre todo a DIOS.

La comunidad (rancho) a la que pertenezco su actividad principal es la agricultura (maíz, frijol, calabaza). A la edad de 18 años emigre al país vecino Estados Unidos (USA) como todos los jóvenes y la mayoría de los adultos. Al terminar la secundaria o la preparatoria emigrar a los Estados Unidos (USA) es la visión o finalidad de los jóvenes de la comunidad. Cuando llegué a los Estados Unidos me di cuenta que no es como lo pintan. Sí uno se deja seducir por el dinero se pierde, pero esta también la oportunidad de superarse. Los primeros 4 años que estuve ahí la rutina era, trabajo-dormir- fines de semana tomar (beber). Creo que DIOS tiene el tiempo y lugar en el que nos invitara a mirarlo desde lo más profundo de nuestro corazón. DIOS paró el reloj y me miró. Por qué digo esto. En una ocasión, creo fue en el mes de noviembre que mi mamá fue a misa y llegando me comentó”en la parroquia donde fuimos hoy a misa hay un padrecito que da la misa como en el rancho”. Dentro de mí se despertó la necesidad de volver a la Iglesia y asistir a misa nuevamente, y lo hice. La siguiente semana fui a misa y cual fue mi sorpresa, que en los anuncios parroquiales dieron el anuncio de la caminata con la Antorcha Guadalupana. Era la invitación de ir a recibir la antorcha a la ciudad vecina que ésta a una hora y media de distancia de Houston, Texas, USA la ciudad en la cual yo radicaba.

El mensaje de la Antorcha Guadalupana era y es, por la dignidad de los migrantes. Esta antorcha sale de la basílica de santa María de Guadalupe en la ciudad de México y llega a la ciudad de Nueva York, USA el 12 de diciembre. Como dice un sacerdote “pues yo me ánimo”, y fui.

De ahí empecé a asistir a misa y me integre a un grupo juvenil. Mi mentalidad y vida cambio de trabajo-dormir-fin de semana tomar a trabajo- grupo juvenil-dormir. El estar sirviendo en la Iglesia despertó en mi una nueva inquietud, - por qué no ir más a fondo-. Qué quiere decir esto. Pensé en el sacerdocio. Y comencé con el proceso de discernimiento en la Arquidiócesis de Galveston-Houston, pero por el idioma no pude ingresar ahí. Me desanime y pensé en dejar todo lo que había hecho y alcanzado hasta el momento. No pasaron más de seis meses cuando en un evento de la pastoral juvenil de la Arquidiócesis me encontré con el P. Leandro Fossá de los Misioneros de San Carlos, Scalabrinianos. Me hizo la invitación a comenzar un proceso con la congregación en la ciudad de Los Ángeles, CA. En julio del año pasado empecé mi proceso de discernimiento con ellos en la ciudad de Los Ángeles, CA. Con la ayuda de Dios y los formadores terminé el año introductorio y desde agosto de este año estoy en la ciudad de México cursando los estudios de filosofía.
No ha sido fácil el proceso y no soy un santo, lo que sé, es que Dios nunca me ha soltado siempre ha estado a mi lado. Jóven te invito a aventurarte con Dios, no te vas a arrepentir, vale la vida. Gracias por el espacio y cuando se acuerden de nosotros, eleven una oración por nosotros. Bendiciones y un fuerte abrazo en CRISTO.

Por  Seminarista Juan Carlos Loa mendoza

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