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NO BASTA REZAR

Imagen JSF
No basta rezar...

Hace años una generación de jóvenes se lanzaron a la calle, denunciando toda injusticia y discriminación. Y cantaban: “No basta rezar, para conseguir la paz”. Unos lucharon, equivocadamente, con las armas, otros con la entrega de sus propias vidas. Después los medios de comunicación y una sociedad consumista y apática se encargaron de adormecer sus corazones y sus anhelos de cambio.
Unos sectores de nuestra Iglesia se prestó al juego. La religión se volvió para unos un refugio frente a tantos problemas e injusticias. “Ni modo, en esta vida hay que sufrir. Disfrutaremos de la alegría plena en la otra vida. Busca en Jesús tu paz interior”. A veces me parece que Marx tenía razón cuando decía que “la religión es el opio de los pueblos”.
Sí, sin duda lo es una religión desencarnada, que te invita a evadir los tantos problemas que nos acechan, y a buscar la solución solamente en un relación intimista con tu Dios. “Le cuento, padre, que fui a una hora santa y me olvidé de todas mis angustias. Participé en un Retiro y “sentimos bonito” y casi todos lloramos”.
Y después, volviendo a la realidad de tu familia, de tu trabajo, de tu escuela… “la vida sigue igual”.
Papa Francisco fue muy explicito en sus mensajes a los jóvenes hace un año en la JMJ en Río.
Después de haber presentato los entrenamientos para seguir a Jesús: la oración, los sacramentos y el servicio a los demás, indicó: “Sigo las noticias del mundo y veo que tantos jóvenes, en muchas partes del mundo, han salido por las calles para expresar el deseo de una civilización más justa y fraterna. Son jóvenes que quieren ser protagonistas del cambio... A ustedes les pido que también sean protagonistas de este cambio. Sigan superando la apatía y ofreciendo una respuesta cristiana a las inquietudes sociales y políticas que se van planteando en diversas partes del mundo. Les pido que sean constructores del futuro, que se metan en el trabajo por un mundo mejor. Queridos jóvenes, por favor, no balconeen la vida, métanse en ella. Jesús no se quedó en el balcón, se metió;
¿Sabrán los Jóvenes de Guatemala recoger este mensaje? Es verdad: “No basta rezar, para conseguir la paz”.

Por  - Padre Román -